Ponme una etiqueta, por favor hazlo. No intentes conocerme, juzga solo lo exterior y las palabras superficiales. No te fijes en los pequeños detalles porque a lo mejor corres el riesgo de conocerme y que yo no sea lo que tu crees que soy. Te lo pondré fácil, me disfrazaré y usare el vocabulario apropiado. Todo para que no veas lo que hay debajo. Porque si ves lo que hay debajo puede que sea alguien totalmente diferente. Puede que veas mis debilidades y las uses como un arma arrojadiza contra mi. Y entonces tendría otra vez dolor y rencor, y al final como es propio de nuestra egoísta naturaleza seria esto ultimo lo que me haría peor. Porque que tu cometas un error conmigo es tu problema pero si dejo que el rencor me hierva por dentro se convierte en mi problema, me amarga el alma y no me deja ser feliz. La única manera de hacer que ese rencor desaparezca es perdonantote.

Asi que no me hagas pasar por eso, no te molestes en conocerme. Déjate llevar por lo que te interesa. Haz que solo sea una idea en tu cabeza, las ideas son mucho mas fáciles de entender que las personas. No quiero elegir un bando. Solo quiero ser quien soy y que no me juzguen por ello. A pesar de esto caigo en el error de ser la primera que me defino, me meto en mi casillita y digo yo soy esto. Soy la primera en no aceptarme por quien soy aunque intente hacerlo con los demás. Pero no nos engañemos si le das a la gente trocitos de tu ser tarde o temprano los utilizaran en tu contra. Lo mejor es decir aquello que no se puede utilizar para que sufras. Decir aquello que es socialmente aceptado o que el esterotípo de lo que te pasa sea bueno. Todos queremos ser un poco diferentes pero nadie quiere ser raro. Todos queremos una cajita donde meternos que nos guste, pero siempre se nos queda algo fuera.